Evidente corrupción en la Red de Salud San Ignacio por compra de bienes | FOTOS

Lo hicieron a pesar que La Ley de Contrataciones del Estado lo prohíbe.

El 07 de marzo del 2019 la jefa de la Unidad de Seguros de la Red de Salud San Ignacio, Nadia Ecos Yataco, solicita al área de Logística de la misma entidad la adquisición de equipos – mobiliario médico, de refrigeración y otros. El entonces jefe de Logística, Omar Valdez Guevara, evidencia irregularidades en la solicitud del área usuaria y mediante oficio N° 38, de fecha 11 de marzo, le solicita a Nadia Ecos levantar las observaciones a las especificaciones técnicas y la debida subsanación.

Logística realiza las observaciones con el fin de modificar para mejorar, actualizar o perfeccionar las especificaciones técnicas; dándole el plazo de dos días para que las levanten, debido a la premura de lo solicitado y el plazo que demanda la adquisición de los bienes desde los actos preparatorios hasta la entrega final.

Oficio dirigido al área usuaria para subsanar observaciones.

El 15 de marzo Nadia Ecos remite la subsanación de las especificaciones técnicas, sin embargo, nuevamente el área de logística encuentra que la subsanación era incompleta y el 18 de ese mismo mes, solicita la subsanación total, pero además deslinda responsabilidad. “Esta Unidad de Logística se exime de toda responsabilidad en la dilación de tiempo que conlleve el levantamiento de observaciones que se vienen solicitando”, se lee en el documento cuyo expediente MAD es el 4505301.

Documento donde solicitan al área usuaria levantar las observaciones de manera completa.

¿PERO QUÉ OBSERVABA EL ÁREA DE LOGÍSTICA EN LA ADQUISIÓN DE LOS BIENES?

Por ejemplo, para el Programa Articulado Nutricional, se solicitaba la adquisición de 20 Termos porta vacunas, con la denominación “KST” de 1.7 litros de capacidad. Sin embargo, temiendo un posible direccionamiento en la compra, logística pide en sus observaciones especificar si “KST” es una marca o no, y de ser así debería eliminarse, salvo que exista sustento técnico que esa marca es la mejor para cumplir con la función, lo cual debería de sustentarse en un informe del empleo de marca en su requerimiento.

Al parecer, al haber incluido la marca, se habría estado direccionando la compra del producto.

Otro caso; para la compra de un tallímetro de madera móvil pediátrico y una balanza de pie digital, el área usuaria especifica un plazo para capacitación en su uso. En tal sentido, logística cuestiona la necesidad de una capacitación para el uso de ambos bienes y, además, observa que la penalidad no correspondía al tipo de bien y no existía precisión en el período mínimo de la responsabilidad por vicios ocultos, facilitando de este modo librarse de la responsabilidad al proveedor.

Todos estos datos desde una óptica aislada parecerían simples “errores”; no obstante, si analizamos las más de 20 observaciones que hizo logística, constatándolas con la realidad y con el material con el que cuenta este medio, es evidente que quisieron direccionar las compras.

¿QUÉ PASÓ DESPUÉS?

Finalmente, los “errores” fueron subsanados por el área solicitante y todo quedó listo para convocar a procedimiento de selección como la norma lo exige. Pero extrañamente, en el mes de abril deciden no renovarle contrato a la persona que realizó constantes observaciones a los requerimientos antes mencionados. Ingresa en remplazo de Omar Valdez Guevara, el Ing. Raúl Paisig Hernández y en su gestión, no se da el proceso de selección, por el contrario, se fracciona la compra.

FRACCIONAMIENTO EN LA COMPRA DE BIENES

El Área de Logística de la Red de Salud San Ignacio contaba con la totalidad de requerimientos de la compra de mobiliario, equipos y demás bienes médicos y con el 80% del presupuesto asignado a través de la Resolución Jefatural para dicha compra. Pero en vez de lanzarla a proceso de selección para que la compra sea más efectiva y dando opción a una libre concurrencia de postores y una mejor economía ventajosa para el Estado, la fraccionó.

Todas las compras fueron dirigidas a dos únicos proveedores, cuya relación de bienes adquiridos corresponden a la misma relación de requerimientos. El 17 de julio de este año, Pinedo Morales Mirian Luz y Corporación L & A Import S.A.C, fueron los proveedores beneficiados con el fraccionamiento. Si los bienes formaban parte de una misma familia de productos, ¿por qué no se agrupó varios bienes vinculados entre sí? No se debió hacer por Items, como lo hicieron, porque existe diversidad de proveedores, además era en una misma meta, misma familia y en un mismo clasificador.

9 contratos para Pinedo Morales Mirian Luz.

Para la proveedora Pinedo Morales Mirian Luz fraccionaron en nueve contratos la compra del mismo tipo de productos, con el respectivo cuidado de no pasar las 8 UITs por cada uno. Por ejemplo, en la compra de 6 “equipos de baño maría”, cuyo costo unitario fue de 5 mil 580 soles y con monto total de 33 mil 480, se evidencia claramente que no pasaron las 8 UITs, las cuales ascienden a 33 mil 600 soles; es decir, no llegaron a pasarse por la mínima cantidad de 120 soles. Algo que a todas luces genera la sospecha de cuan bien armado habría estado lo que serían actos de corrupción. Además, en este caso, la proveedora habría tercerizado la venta de los productos.

En el caso de la empresa proveedora Corporación L & A Import S.A.C, la misma familia de productos la fraccionaron en 5 contratos, donde el contrato con mayor suma asciende a 33 mil 460 soles, monto que tampoco pasa las 8 UITs.

Los montos totales por cada proveedor ascienden a 141 mil 170 soles, en el caso de Pinedo Morales Mirian Luz y de 126 mil 910 soles para la Corporación L & A Import S.A.C, montos que si hubieran salido a proceso de selección tendrían que haber pasado rigurosos controles, pero que, al parecer, los fraccionaron para saltarse la ley y otorgar de manera directa a proveedores de su “preferencia”.  

5 contratos fraccionados para Corporación L & A Import S.A.C.

Gran parte de la corrupción se centra en las contrataciones públicas, con frecuencia se oye de la existencia de los fraccionamientos irregulares en este tipo de contratos, pero específicamente en este caso, el fraccionamiento es evidente y hasta se podría decir descarado, puesto que son bienes que pertenecen a la misma familia de productos, que están dentro de un periodo de solicitud y que se debieron consolidar y convocar porque el estudio de mercado ya estaba listo y denotaba la existencia de varios proveedores.

Por lo demás, resulta imperativo a este medio hacer un llamado a las autoridades de la Contraloría General de la República, para que a la luz de esta investigación, puedan recoger mayores pruebas y someter a fiscalización estos actos a fin de evidenciar y reconocer los posibles delitos que se estarían cometiendo en contra de la institución mencionada, de los más necesitados y del Estado en sí.