Agentes del área de Antiextorsiones de la Divincri Chiclayo detuvieron a Dora Tocto Córdova y Lizmelinda Yanicsa Castillo Valladolid, señaladas como parte de una red criminal que operaba desde el penal de Piura (ex Río Seco) y que tenía como víctima a una empresaria gastronómica chiclayana.
La denunciante relató que era hostigada con llamadas y mensajes en los que se le exigía el pago de una fuerte suma de dinero bajo amenazas contra su vida, la de su familia y su negocio. En un inicio intentó ignorar las intimidaciones, pero ante el incremento de la presión acudió a la sede policial para formalizar la denuncia.
Tras las pesquisas, la Policía confirmó que los internos del penal eran quienes dirigían la extorsión y que las mujeres detenidas actuaban como “cajeras”, es decir, eran las responsables de facilitar cuentas bancarias para el depósito del dinero exigido.
El operativo se realizó en el asentamiento humano Tacalá, en Piura, donde ambas fueron capturadas y puestas a disposición de la Divincri Chiclayo. Posteriormente, se informó al Ministerio Público para continuar con las diligencias y definir su situación legal.
La PNP señaló que el 90 % de extorsiones que afectan a la región Lambayeque provienen del penal piurano, cuyos pabellones de máxima seguridad siguen siendo una ventana abierta al crimen organizado. No obstante, destacaron que las acciones de inteligencia y coordinación entre las unidades de secuestros y extorsiones han permitido frustrar varios casos en pocas horas.
Finalmente, las autoridades exhortaron a empresarios, emprendedores y ciudadanos en general a denunciar cualquier intento de extorsión, recordando que solo así se podrá enfrentar y reducir este delito que pone en riesgo la seguridad y tranquilidad de la población.