Acerca de las estafas virtuales: ¿Cuándo puedo ser víctima de este delito?

Durante el Estado de Emergencia Sanitario por el que atraviesa nuestro país, se vienen reportando denuncias de casos de “estafas virtuales”, cuya modalidad consiste en que los denominados “ladrones cibernéticos” crean páginas falsas, clonando portales de las entidades bancarias, con la finalidad de engañar a la población.

La modalidad empleada es la siguiente. Los delincuentes, te envían un mensaje, vía la red social Facebook del Banco de la Nación u otras entidades bancarias, pidiéndote que actualices tus datos personales para acceder a premios de S/ 3,500 soles.

El usuario ingresa al enlace web y sigue las indicaciones, sin sospechar que está siendo víctima de engaño por parte de delincuentes informáticos, quienes recaban el nombre, DNI, teléfono y número de cuenta del cliente. Luego un supuesto empleado del banco, te escribe y te dice que tus datos han sido llenados correctamente, pero que falta tu clave, tú procedes a darla y luego de ello, te sustraen tus cuentas (se llevan tu dinero), mediante transferencias de dinero que, sin darte cuenta, terminaste autorizando.

Al respecto, se debe tener en cuenta, que el delito de Estafa se encuentra tipificado en el artículo 196 del Código Penal, el mismo que se configura cuando: (…) “Se procura para sí o para otro, un provecho ilícito en perjuicio de tercero, induciendo o manteniendo en error al agraviado mediante engaño, astucia, ardid u otra forma fraudulenta…”. La secuencia de la tipificación de este delito, consiste en inducir o mantener en error al agraviado utilizando diversas modalidades fraudulentas, a fin de obtener una disposición patrimonial.

Es importante señalar, que el engaño relevante para el derecho penal e imputable objetivamente al agente estafador, requiere previamente que la persona afectada o agraviada, antes de tomar la decisión de disponer de su patrimonio; es decir, antes de desprenderse del dinero que se le exige, asuma su deber de autoprotección o auto tutela, actuando diligentemente, teniendo sino cuidado; accediendo a la información que corresponda para corroborar la fiabilidad de los datos que le requieren o de la persona que le solicita la entrega de dinero.

En buena cuenta, toda persona debe autoprotegerse de las estafas verificando que la información que se le requiere o brinda sea verdadera. A continuación, se citan tres casos que son muy frecuentes y que han generado denuncias por el delito de Estafa. El primer caso, referido a una mujer que, sin ser la propietaria de unos vehículos, los vendía como propios. El segundo caso se presenta cuando se reciben mensajes vía WatsApp en donde se nos hace saber que hemos ganado un automóvil en un canal de TV y se nos exige que depositemos una suma de dinero a una cuenta bancaria.

El tercer caso, se presenta cuando un supuesto familiar nos llama por teléfono a decirnos que 1 M.Cs. Derecho Penal y Criminología. Fiscal Adjunto de la Primera Fiscalía Provincial de Prevención del Delito. Distrito Fiscal de Cajamarca se encuentra detenido por la policía y que le exigen el pago de una determinada suma de dinero para recobrar su libertad. En estos casos nos preguntamos, si los agraviados pudieron evitar caer en error, realizando labores de indagación previa, antes de disponer de su dinero.

La respuesta es qué sí es posible evitar ser víctima de estafa. En el primer caso, accediendo a la información en Registros Públicos donde puedo verificar si quien oferta dichos vehículos es el propietario. En el segundo caso, sospechando del supuesto premio que se ha ganado; y en el tercer caso, asegurándose que quien llama a nuestros teléfonos personales es un familiar y si realmente se encuentra coaccionado al pago de dinero para recobrar su libertad.

La Corte Suprema de Justicia, a través del Precedente Vinculante emitido en la R.N 2504- 2015-Lima del 07 de Abril del 2017, ha establecido que la estafa no se configura si la víctima estuvo en condiciones de acceder a la información para evitar ser víctima de error; y solo si se descarta ello, se podrá imputar el delito de Estafa, al asumirse que el engaño resultó ser eficaz para inducir a error al agraviado; salvo que las víctimas sean menores de edad, personas con discapacidad, mujeres en estado de gravidez o adulto mayor; conforme a lo previsto en el numeral 1 del Artículo 196-A del Código Penal.

En atención a lo expuesto, se invoca a la población en general, para que, con mayor cuidado durante esta emergencia sanitaria, no se deje sorprender y genere autoprotección en su patrimonio. Si van a retirar fondos de la AFP, bonos familiares universales, o bonos rurales, en calidad de beneficiarios; acudan a la entidad financiera autorizada para requerir el desembolso dinerario.

No compartan información personal, no divulguen códigos o claves de retiro de fondos, no acepten ayuda de grupos en redes sociales, no recurran a tramitadores que se ofrezcan ayudarles; no atiendan a mensajes, llamadas o correos que a la mínima sospecha de que puedan ser fraudulentos.

Además, eviten también brindar datos personales a plataformas virtuales o a personas desconocidas. De igual modo, si van a adquirir equipos o instrumentos de protección personal por internet, como mascarillas o protectores faciales, mamelucos, lentes, entre otros; asegúrense que el proveedor o empresa ofertante sea acreditada y confiable. Solo así evitarán ser víctimas de estafa.



Johny Díaz Sosa

Abogado y M. CS.