A vísperas del año escolar en plena Segunda Ola de la pandemia Covid 19

LA EDUCACION VIRTUAL SIGUE SIENDO LA ÚNICA OPCIÓN POR AHORA

     En pleno desborde de la pandemia, con una demanda cada vez más creciente de servicios hospitalarios, escasez de oxígeno medicinal y falta de camas UCI ante el aumento de contagios por COVID 19, se acaba de anunciar que ya la “cuarentena diferente” no se aplicará en Lima, Callao, así como en otras 22 provincias del país, pese a existir una “transmisión comunitaria incontrolada” como lo ha catalogado el Colegio Médico del Perú.

    En la última semana que pasó los contagios y decesos  en todo el país en su máxima expresión de muerte y dolor, dentro en un escenario de segunda ola del COVID 19 que tuvo como mejor aliado al comportamiento irresponsable de las personas que no acabaron de entender que el distanciamiento social y las restricciones sanitarias tenían que cumplirse sin dudas ni murmuraciones para evitar la propagación de la pandemia en gran escala, con la falsa creencia que lo peor había pasado, sin imaginar que la “segunda ola” estaba a la vuelta de la esquina con variantes más contagiosas que sirvieron de caldo de cultivo para que el virus acelerara su transmisión de manera más acelerada y letal, caracterizada por causar síntomas graves en menos días y la muerte como su máxima expresión.

   Esta “segunda ola” se ha caracterizado porque ya no hace distinción alguna, ataca a todas las personas, no solo a los adultos mayores o en condición de vulnerables por padecer de comorbilidades, sino que los contagios se han reportado últimamente, tiene como protagonistas a adolescentes, jóvenes y adultos menores de cuarenta años, quienes son los que actualmente ocupan las unidades de cuidados intensivos de los hospitales, ante la necesidad de asistencia médica que los ayude a respirar por falta de oxígeno.

     En éste escenario pandémico se avecina el inicio del año escolar en todo el país, en donde el Ministerio de Educación tendrá que ser sumamente cauteloso y responsable al momento de adoptar una decisión respecto a seguirse con la educación virtual u optarse por la semipresencialidad o presencialidad de las clases escolares, teniendo como punto de partida el porcentaje de infectados y la tasa de letalidad o mortalidad que se maneja en cada jurisdicción educativa (UGEL, DIRE) además de evaluarse la posibilidad de que se puedan ponerse en práctica las condiciones epidemiológicas y sanitarias propuestas por el Ministerio de Educación que debe incluir el aforo de alumnos por salón, la ventilación de las aulas, el distanciamiento entre alumnos y maestros, así como los kits básicos de higiene que incluya desinfectante (lejía), alcohol, jabón líquido, papel toalla, y sobre todo, agua.

     El último filtro para evaluar un eventual retorno presencial o semipresencial será el acuerdo al que puedan arribar los directores, docentes, padres y estudiantes quienes deberán decidir la pertinencia sobre la implementación de la modalidad educacional que deba aplicarse para el dictado de las clases escolares. No obstante, ello, dicha escenario se ve cada vez más lejano ante la gravísima situación que golpea a nuestro país que sigue sumido en una crisis sanitaria que se agudiza cada vez más, no existiendo por ahora las condiciones para justificar el reinicio de las clases escolares en forma presencial o semipesencial.

    Mientras tanto, debe seguir apostándose por la educación a distancia a partir del 15 de marzo del 2021, caracterizada por el uso de las plataformas virtuales habilitadas para tal efecto, para lo cual, el Ministerio de Educación debe asegurar la conectividad o acceso a internet par todos, principalmente de las zonas más alejadas del país, procurando que no solo se entreguen tablets o equipos de cómputo a los escolares, sino que además, se haga extensiva la cobertura móvil mediante la dotación de banda ancha a fin de permitir la obtención internet en cualquier lugar y momento, mediante el uso de velocidades de banda ancha por cable (entre 3 y 42 Mbps dependiendo del operador y del tipo de conexión: GPRS3G4G).

     Al respecto, el titular del ministerio de Educación manifestó que debido a la actual coyuntura, retomar las clases presenciales en las provincias incluidas en el nivel extremo frente a los contagios del covid-19 no tiene ninguna razón, ratificando que el regreso a las aulas será gradual, seguro, flexible, voluntario y en ningún caso negligente. Así mismo, agregó que “la opción principal es volver poco a poco a las escuelas a partir del diseño del “Buen Retorno al Año Escolar 2021, evaluando si las condiciones epidemiológicas así lo permiten y si los padres de familia deciden no enviar a sus hijos a las clases presenciales, tienen la alternativa de la educación virtual para que puedan desarrollar las competencias priorizadas que están concentradas en las matemáticas, comprensión lectora y en la formación ciudadana, porque obviamente en estas circunstancias no se podrá tener el currículo completo”.

     La Constitución Política del Estado reconoce en su artículo 1° que la defensa de la persona humana y el respeto a su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado. Así mismo, se consagra el derecho a la vida (Artículo 2°, numeral 1 de la Constitución Política) como uno de los derechos fundamentales de las personas, y la protección de la salud, del medio familiar y de la comunidad (artículo 7° de la Constitución Política), como un derecho social. A partir de allí, debe invocarse también el interés superior del niño y del adolescente, previsto en el artículo IX del Título Preliminar del Código de los Niños y Adolescente, evaluando en ese sentido si existen las condiciones para optarse por el retorno de los alumnos a sus aulas.

     Consideramos entonces que al encontrarnos en un estado de emergencia sanitario debido a las graves circunstancias que siguen afectando la vida de la nación a consecuencia del COVID 19– una medida gubernamental que autorice las clases semipresenciales o presenciales en plena segunda ola de la pandemia, con un pico de contagios que no tiene cuando descender, significaría un desacierto total que generaría un riesgo latente para la vida y la salud de niños y adolescentes, quienes fácilmente podrían contagiarse en forma masiva con el COVID 19, supuesto en el cual, el titular del Ministerio de Educación tendrá que asumir la responsabilidad penal de sus actos al haber omitido el deber de protección como garantes, para evitar la vulneración de tales bienes jurídicos, los mismos que al verse trasgredidos con la muerte o secuelas irreversibles de dicha enfermedad en agravio de la población estudiantil, deberán imputarse objetivamente como homicidio (doloso o culposo) o lesiones (dolosas o culposas) por OMISION IMPROPIA, con las sanciones penales que correspondan de acuerdo a lo previsto en los tipos penales del Código Penal.

     Finalmente consideramos que la condición para la vuelta al salón de clases debe producirse una vez que se haga realidad la aplicación de la vacuna contra el COVID 19, no solo del personal docente sino también para la población estudiantil a nivel nacional de instituciones públicas y privadas, minimizándose de este modo los factores de riesgo de contagio de un virus altamente contagioso que aún se mantiene activo.



Johny Díaz Sosa

Abogado y M. CS.