El fotógrafo cajamarquino Alejandro Cerna, quien en sus redes sociales suele presentarse como un artista que ama al Perú, quedó expuesto por una usuaria de la red social Instagram luego de que se viralizara una conversación donde emite frases clasistas. Otra Prensa confirmó con el propio involucrado la veracidad de la conversación.

Las respuestas no se han hecho esperar. Una representante a nivel nacional, mencionó al equipo de Otra Prensa que desde el Ministerio de Cultura promueven la eliminación de la discriminación por motivos de etnia y raza, o palabras ofensivas y clasistas, dado a que han identificado que es un problema grave a nivel social y que no contribuye a la valoración positiva de la diversidad cultural.
En ese sentido, Judith Padilla, consultada por Otra Prensa, también fue contundente al rechazar las frases del fotógrafo cajamarquino.
“En mi opinión personal, sí es lamentable leer mensajes que expresan desprecio y resentimiento. Eso es algo que personalmente no podría estar de acuerdo jamás, porque yo pienso diferente y soy diferente en mis acciones”, remarcó la directora de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cajamarca, Judith Padilla.
CONTEXTO
La captura de pantalla difundida en redes sociales muestra a Cerna respondiendo con dureza a personas que cuestionaban sus publicaciones. Usando frases como “pezuñentos progres”, “han comido de su mano” y remata con una frase que ha generado rechazo: “Esos muertos de hambre”.
Posterior a las frases de odio, y ya habiéndose hecho viral la conversación del joven fotógrafo, llegó la aclaración que el mismo Alejandro Cerna envió a Otra Prensa. Esto puede interpretarse como un intento de reencuadrar declaraciones previas frente a la reacción pública, más que como una incorporación de elementos nuevos. Además, al insistir en que sus palabras fueron sacadas de contexto y en señalar el papel de otras personas, termina apoyándose en factores externos para explicar lo ocurrido. Desde una visión más objetiva, esto puede interpretarse como una forma de no asumir del todo la responsabilidad. En el fondo, su respuesta parece más una reacción para bajar el impacto de la polémica que una verdadera rectificación de lo que dijo al inicio. Y, aun así, para muchos usuarios en redes sociales, esa aclaración no cambia el problema de fondo, por el contrario, han señalado que el comunicado no muestra señales de arrepentimiento, sino más bien una estrategia para deslegitimar a quienes lo cuestionan.

Respecto al ofrecimiento de dinero. El fotógrafo cajamarquino Alejandro Cerna ofreció a este medio dinero en dos oportunidades para que se retire la publicación que lo cuestionaba públicamente. La propuesta se realizó luego de que se difundiera el contenido de la conversación en la que el artista emite comentarios considerados clasistas durante un intercambio de carácter político. En las conversaciones perennizadas en WhatsApp, Cerna buscó que el contenido sea retirado, ofreciendo una compensación económica. Ello abre otro flanco respecto al comportamiento del fotógrafo, y que se puede reducir en una frase. “El intento de controlar o silenciar la circulación de información ya difundida en redes sociales”. Hasta el momento, el fotógrafo no ha negado públicamente este tipo de información.

Finalmente, el artista también cuestionó a la mujer que difundió la conversación y aseguró que tiene “un pasado cargado de vicios”.

Ante esa afirmación, este medio respondió que la vida privada de las personas no es materia de investigación periodística cuando no tiene relevancia pública, y que ese tipo de señalamientos no forman parte del interés informativo del caso.

Mientras la polémica crece, varios usuarios han pedido que el episodio no sea tratado como una simple discusión en redes. Para ellos, el problema no es solo un chat filtrado, sino el contenido de las palabras.
“No minimicen lo que dijo”, escriben algunos comentarios que circulan en plataformas digitales.

